Pozo de aire
- Última actualización en 19 Octubre 2012
- Escrito por: Ricardo Scagliola
La salida para la crisis generada tras el cierre de Pluna sigue sin carretear. Presionado por las enormes deudas que dejó la asociación con Leadgate, obligado a encontrar una salida para los siete aviones Bombardier que Cosmo adquirió en la subasta y forzado a resolver las vacantes de al menos una porción de los mil trabajadores de la ex Pluna, el gobierno escuchó este miércoles una nueva propuesta del empresario Juan Carlos López Mena, propietario de Buquebus y bqb Líneas Aéreas. En su nuevo rol de coordinador de las negociaciones en la búsqueda de vías de salida, el secretario de Presidencia, Alberto Breccia, lo recibió en su despacho de la Torre Ejecutiva por espacio de dos horas. Junto a él estaban los dos delegados del gobierno que forman parte de la comisión que estudia las propuestas, Pablo Ferrer (Ministerio de Transporte) y Pedro Apezteguía (Ministerio de Economía), y, para sorpresa de propios y extraños, el asesor presidencial Pedro Buonomo, enviado directamente por José Mujica. Tras ello, el presidente, el prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa, y el propio Breccia compartieron impresiones del plan presentado por el propietario de Buquebus. En el gobierno había quedado la sensación de que la propuesta entregada era “seria” y cumplía al menos en parte con los objetivos fijados antes de la subasta: desprenderse de los siete aviones y de la deuda que la asociación de Pluna con Leadgate contrajo con el Scotiabank. El gobierno esperaba para hoy una propuesta más clara de López Mena con un plan de negocios detallado. Ahora, el panorama vuelve a lucir incierto.
Tras el camuflaje de Cosmo con el que evitó una subasta a la baja y dejó al alcance de su mano el boleto de reserva de los aviones Bombardier crj-900, López Mena intentó esta semana hacerse a toda costa con algunas de las frecuencias que operaba Pluna. No todas, claro: según pudo saber Brecha, de las 60 frecuencias establecidas en el acuerdo con Argentina por el puente aéreo Montevideo-Buenos Aires, López Mena sólo aspiraba a quedarse con 21. Intentaba, de esa forma, enfocar el negocio a otros países de la región y, en el caso de la conectividad con la capital argentina, dejar vía libre para el transporte fluvial. Esta opción se verá definitivamente encaminada cuando a fines de año Buquebus incorpore a su flota un nuevo buque que, a fuerza de gas licuado, trasladará a unas mil personas en poco más de dos horas hasta la capital argentina. Con esa carta, López Mena busca potenciar un medio que, en cifras, viene pisándole los talones al transporte por aire. .. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.


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