Brecha Digital

“No tuve la respuesta que necesitaba de mi superior”

Hugo Viglietti, ex jefe de la Armada, repudia actitud de denunciante

La Fiscalía pide su procesamiento por fraude en dos compras que hizo cuando era jefe de la Flota de Mar. Viglietti asume su responsabilidad en emplear dineros de una licitación para otros rubros, pero alega haber actuado sin dolo, pues “no tenía ni idea” de que podía “considerarse algo grave”. Admite que hubo hechos de corrupción y que cuando fue comandante en jefe interino experimentó un tsunami de denuncias, pero que trató de mantener a flote “la institución”.

Y que tenía “flacos pesos” para reparar buques vetustos, lo que implicaba visitar “talleres amigos” e “inventar” piezas: resolver cuestiones de riesgo en tiempos diferentes a los administrativos.

 

—¿Cómo es dirigir la Flota de Mar en cuestiones administrativas? ¿Cuáles son las problemáticas al tomar decisiones de índole económica?
—En todos los manuales de estudio, textos académicos, juegos de guerra, entrenamientos, los navales tenemos diversas variables a considerar: los sistemas de armas, los sensores como el radar o el sonar, las diferentes velocidades de buques o aeronaves. Y en base a eso se decide qué buque o aeronave es mejor para cada operación. En mi caso, y durante los cuatro años que estuve en la Flota de Mar (2006-2009), ninguna de esas variables tuvo prioridad. La única que se consideró en forma permanente fue la seguridad, porque los buques, aviones y helicópteros que tenemos son, en su inmensa mayoría, unidades que compramos o recibimos de otras armadas que los han quitado de sus servicios por viejos. Las condiciones en que están esas unidades hace que todo lo que no sea seguridad pase a un nivel secundario. Por eso, básicamente, los repuestos son fundamentales para la seguridad, porque es lo que permite que el buque no quede al garete, es decir a la deriva.
—Usted dice que las compras que decidió hacer, incluso las que se indagan en sede de Crimen Organizado, se rigieron por motivos de seguridad.
—Sí, totalmente. Por ejemplo, los comandantes subordinados me requirieron más de 2,2 millones de dólares para 2006, casi en su totalidad para mantenimiento de máquinas, pero yo tenía un rubro de 125 mil dólares por año para atender 14 buques, ocho helicópteros, dos aviones. Y eso fue lo que me llevó, en dos oportunidades, habiéndose pedido un determinado equipamiento por licitación, en los dos o tres meses que demora el proceso para recibir el material y habida cuenta de las emergencias más críticas, a autorizar que llegara otro equipamiento en vez del originalmente planteado en la licitación. Pero di la orden estricta de que todo fuera documentado, y eso me permitió presentar a la sede los documentos que acreditan dónde está cada material comprado y hasta la firma del tripulante que lo recibió en cada buque.
—Usted utilizó dinero destinado legalmente a un rubro para comprar otras cosas fuera de la licitación. ¿Qué material se compró y por qué eligió ese camino y no otro?
—Había que ir a buscar seis helicópteros (Bö-105 Eurocopter) a Alemania –aclaro que yo estuve en contra de esa compra porque a mi juicio había otras urgencias– y yo no tenía monos de vuelo en condiciones para esas seis tripulaciones, y el mono de vuelo para un piloto es algo elemental, es como el salvavidas para un tripulante. Esa fue una de las compras que decidí porque, además, si llegaban a Alemania sin monos antiflama, ni siquiera los dejaban subir a los helicópteros.
Por otro lado, el rou 04 General Artigas tenía que ir a la Operación Panamax al Caribe y llevar también un grupo de efectivos que iba a relevar a otro de la misión de Haití. Esta misión era muy peligrosa porque el buque iba a operar en zona de huracanes: yo remití por escrito todas las necesidades que tenía. A mí me llega un documento por el cual el Parlamento autoriza la salida de la embarcación, pero no me llegaban los rubros que se necesitaban para repuestos imprescindibles. Y el buque tenía que salir con un mínimo de seguridad. Un comodoro alemán retirado, que había navegado en ese buque cuando se llamaba Freiburg y pertenecía a la marina de su país, se sorprendió de que aún lo tuviéramos en servicio.
.. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.

Escribir un comentario