Brecha Digital

Es la raza, Guevara, es la raza

Con el sociólogo Felipe Arocena

La aprobación en Diputados del proyecto de ley de acciones afirmativas, que reserva un 8 por ciento de los cargos públicos a los afrodescendientes, originó un debate cuya versión en prosa enfrentó al columnista de Voces Hoenir Sarthou con el director nacional de Políticas Sociales, Andrés Scagliola. La discusión continuó en verso a partir de los que escribió el músico y sociólogo Fernando Santullo, que Scagliola contestó con el apoyo de Patricia Gainza en la letra y Tania Ramírez en la música.

* Brecha aporta la mirada del sociólogo Felipe Arocena, cuyo último trabajo ha sido una evaluación a fondo del multiculturalismo en Occidente, teoría y programa en que se suelen fundamentar políticas como las discutidas.**

 

—Se ha señalado que las políticas afirmativas contradicen el principio de igualdad ante la ley que nuestra Constitución consagra.
—Es una de las críticas más corrientes. El contrargumento es muy sencillo: estas políticas son temporarias. Cumplido un período, se evalúa si el grupo al que iban destinadas tuvo una mejoría, y se decide sobre su continuación o no. Existen muy pocos casos en que falta esa cláusula de temporalidad. Pero además el sentido de estas políticas es alcanzar el nivel de igualdad que se promete en las constituciones. Para generar esa igualdad se actúa desigualmente respecto a grupos históricamente discriminados.
—También se argumenta que estas políticas estigmatizarían a sus beneficiarios, como pasó con los beneficiarios del Plan de Emergencia.
—Este es un argumento bastante más débil, pues las políticas afirmativas se focalizan en grupos que ya están estigmatizados. La estigmatización ya está. Para corregirla es que se diseñan estas políticas. Brasil ha implementado este tipo de medidas respecto a los afrobrasileños, sobre todo en el ámbito de la educación terciaria. Allí se ha planteado que las mismas podrían generar recelos de los grupos no favorecidos por éstas. Eso podría tener algún sentido, pero creo que sigue pesando más la necesidad de combatir la discriminación histórica a que los afrodescendientes han sido sometidos. Finalmente estas medidas terminan teniendo impactos positivos. Estados Unidos es un ejemplo contundente de la movilidad social que estas políticas dieron a los negros. Esto se ve claramente en la cantidad de afroestadounidenses que acceden a la universidad y la terminan, así como en el número de profesores negros que dictan clases en ellas. En Brasil las medidas son recientes y sus efectos todavía son ambiguos.
—Suele decirse que estas políticas estarían disolviendo la identidad estadounidense y produciendo una sociedad dividida en grupos cerrados en la defensa de sus propios intereses.
—Ahora en Estados Unidos ha empezado a decretarse que son inconstitucionales las medidas que establecen la admisión preferencial de los afrodescendientes. Estos fallos suelen argumentar que las políticas ya han cumplido su función y por eso deben ser suspendidas. Sin embargo las universidades han hecho un giro y mantienen estos sistemas argumentando que aunque ya no son necesarias para corregir desigualdades, deben mantenerse para aumentar la diversidad cultural de su alumnado, puesto que esta diversidad sería el caldo de cultivo más adecuado para generar conocimientos.
Por otra parte siempre hay personas que se quejan de las políticas afirmativas aduciendo el principio de igualdad, invocando la existencia de otras discriminaciones no contempladas o adjudicándoles la responsabilidad de cierta guetización de la sociedad. Yo vuelvo a la idea anterior: creo que estas políticas tienden a corregir algo que ya estaba presente. Esa guetización ya existía.
También hubo gente que se opuso a las políticas afirmativas en relación con las mujeres. El argumento era que eso promovía la participación de las mujeres no por sus méritos sino por su condición de género. Es un argumento razonable, pero la realidad muestra que por más méritos que tengan las personas del género femenino, el camino para acceder a lugares de poder se les hace tremendamente difícil. Sólo para alcanzar la visibilidad que les permite acceder a esas cuotas las mujeres han tenido que sortear muchísimos escollos, muchísimos más que la enorme mayoría de los varones blancos. Ellas ya han mostrado con creces los méritos que tienen antes de obtener el beneficio de la cuota.
En Brasil había gente que decía “a mí no me gustaría ser operado por un cirujano negro que entró a la universidad gracias a la cuota”. Argumento falaz, porque un negro brasileño que complete la secundaria ya demuestra con eso haber hecho un esfuerzo enorme, y además, una vez que entró a la universidad ya no tiene más ayuda y debe salvar sus exámenes igual que cualquiera.
—También se plantea que en realidad el problema está en la secundaria brasileña, que sería terrible para cualquier pobre.
—El sistema educativo brasileño es muy perverso. La mejor educación terciaria es la pública, que es gratuita. La peor es la privada y paga. Pero para acceder a la pública hay que dar un examen muy difícil, el vestibular. Para aprobarlo hay que prepararse muy seriamente y eso es costoso. Entonces quienes tienen mayores ingresos tienen muchas más probabilidad de acceder a la universidad pública. Hasta hace poco tiempo las personas de menores ingresos tenían que estudiar en universidades privadas y las de mayores ingresos en las gratuitas. Las políticas afirmativas corrigen esto porque garantizan cierta cantidad de puestos en la enseñanza pública para los afrobrasileños. En el caso uruguayo no hay examen de ingreso, así que no tendría mucho sentido establecer cuotas de ingreso. Sí debería pensarse establecer criterios afirmativos en el sistema de becas. La Universidad tendría algún espacio para aplicar políticas afirmativas con relación a los afrouruguayos.
—Parece haber un ataque formidable contra estas políticas en particular y contra el multiculturalismo en general. Recientemente el primer ministro británico, David Cameron, y la canciller alemana, Angela Merkel, han dado por muerto el multiculturalismo europeo. ¿Hay alguna evidencia detrás de tales declaraciones o son expresiones de deseo?
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Comentarios   

 
0 #1 Isa y Walt 17-12-2012 03:54
Se está evadiendo el problema de fondo y se atacan sus consecuencias. Ni las políticas afirmativas ni solamente la universalizació n del acceso a los derechos podrán resolver las injusticias y desigualdad de un sistema social que es inherentemente injusto, desigual y corrupto. Estamos debatiendo sobre cada árbol que visualizamos y no sobre el bosque. El origen de las causas del problema que se debate ahora y de otras inequidades es el tipo de sociedad en el que vivimos: el capitalismo. Mientras no luchemos contra este sistema y solo atendamos sus enfermedades puntuales no lograremos salir.
Por lo tanto el objetivo es avanzar luchando explicita y manifiestamente por un nuevo sistema: el socialismo.
Este nuevo objetivo será el que realmente deba movilizar a las multitudes. Llegamos a un gobierno progresista por el que mucho se luchó. Ahora sino continuamos avanzando corremos el gran riesgo de retroceder. Por ello debemos plantear la lucha por el socialismo ahora.

Isabel Malo y Walter Sosa.
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