Los bajos ingresos y la eterna división sexual del trabajo
Las tareas no remuneradas que realizan las mujeres, el manejo del tiempo y cómo repercuten en su autonomía son algunos aspectos destacados en un reciente estudio que pone énfasis en las diferencias entre hombres y mujeres a la hora de pensar la pobreza y las políticas para erradicarla.
Cuando Aurora Camargo tuvo su primer hijo, a los 17 años, abandonó el curso que estaba haciendo en la utu, se casó y se fue a vivir con su pareja a la casa de sus suegros, en Casavalle. A los dos años el matrimonio tuvo otro niño y Aurora se dedicó exclusivamente a cuidar de los dos. Al tiempo se separó y volvió a la casa de sus padres, en el mismo barrio. Su ex marido se desentendió del cuidado de sus hijos. Como necesitaba tener ingresos, Aurora empezó a trabajar en un frigorífico pesquero mientras dejaba a sus pequeños en una casa cuna unas horas y con sus hermanas otras. Al año y medio tuvo su tercer hijo con otra pareja, dejó su empleo y pasó un año y medio sin trabajar. Después comenzó a hacer limpiezas en una casa de familia, por hora, “en negro”. Tuvo dos hijos más. El menor tiene ahora 11 años, Aurora 37. Hace un año y medio que trabaja en una casa de familia en la que realiza las tareas domésticas y cuida a tres niños.
.. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.