Brecha Digital

investigar con el estómago

Con Mariluz Restrepo

El mes pasado estuvo en Montevideo la investigadora colombiana Mariluz Restrepo, experta en comunicación, arte y educación, pionera del énfasis en comunicación organizacional en América Latina, y una de las referentes más destacadas en esta materia a nivel continental. Actualmente está realizando una investigación posdoctoral sobre la edad de oro de las tarjetas postales basada en la colección privada de su padre, que incluye más de dos mil tarjetas recibidas entre 1907 y 1921. Su presencia* aquí fue una excusa perfecta para hablar de la investigación, el cuerpo y la mirada.

 

—¿Con qué autores y de qué manera aborda los estudios visuales?
—Es una pregunta compleja. Mi experiencia de 12 años en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional se cruza con los estudios de comunicación, educación, de lingüística y semiótica, así como de filosofía. Primero pasé por la semiótica visual del francés Louis Marin, que rompió con la corriente estructuralista. Él plantea una mirada maravillosa sobre la imagen. También está el grupo Mi (µ), que desde la línea de Saussure realiza una semiología. Pero mi autor base es Charles Peirce. Él no hace una semiótica operativa sino una filosofía del signo. Vuelve a éste como problema ontológico. Es una mirada filosófica que no te da modelitos para ver subir o bajar. No estoy en contra de éstos. Los modelos son maravillosos. Pero son como las estadísticas para la investigación cuantitativa: solamente sirven para interpretar, leer, formar, trastocar y de-construir.
Con respecto a autores contemporáneos –sin dejar de lado a Barthes y Sheffer–, los que están mostrando problemas de los estudios visuales son Jean-Luc Marrion, con su libro El cruce de lo visible (2006) en el que muestra la relación entre lo no visible y lo visible frente a lo invisible. También está Jean-Luc Nancy, que es el pensador más fuerte en problemáticas de imagen. Por ejemplo, explica la oscilación del lenguaje con las demás formas de percepción. El sonido, el olfato, el gusto, o los conceptos. Son todas imágenes que atraviesan el cuerpo.
Podemos encontrar escritos puntuales sobre fotografía, diseño gráfico, o Internet. Pero creo que todo pasa por las artes: las maneras nuevas de expresión estética –que no son solamente las artes visuales y el grafiti– son también las formas de acción social. Las marchas, por ejemplo, son un modelo estético visual –además de político–. La relación entre política y estética es uno de los puntos más fuertes de Jacques Rancière.
—¿Qué relación hay entre el investigador y su cuerpo?
—El investigador es el que ve. Si es un grupo todavía es mejor, porque a cada persona se le aparecen nuevas miradas y nuevas formas de reconocer. No creo en la investigación en la que se tienen dos asistentes que van por ti a hacer cosas. El investigador debe ir, tocar, oler, palpar, reconocer los sonidos. Reconocer todo. Es el cuerpo propio del que investiga. No sé sí “propio”. Ahí tengo un problema con ese concepto: ¿qué es propio?, ¿qué es nombre propio?, ¿lo propio es estratégico?, ¿es entonces a-propiado? Creo más en un modelo de apertura. Peirce tiene una frase muy bella, dice: “nunca bloquee el paso al asombro, a la pregunta”. Para mí el cuerpo de la investigación es estar asombrado. Permitir que el otro me toque. El tacto es muy importante. Que lo otro me toque, me mueva. No imponer sobre lo que miro –si bien siempre habrá algo de mí en eso–. Dejar que lo otro hable conmigo.
Todo el mundo sabe que comunicación viene de la palabra “común”. Esta última palabra viene de comunis. “Co” es “con”, es “relación con el otro”, y munis es “movimiento”. La comunicación es un proceso de movimiento con el otro. Creo que la investigación también. El otro no tiene que ser una persona. Es el movimiento con lo que estoy mirando, que incluye siempre lo humano –ya que el que investiga es un humano– que da sentido a algo. Ya sea que mire las piedras, le da un sentido. Las vuelve preciosas –si son escasas– o las define si son para construir o para adornar. En la investigación la pregunta es lo clave. Ésta sale de los intestinos. Parte de lo estomacal. Donde uno siente todos los dolores, las angustias. Uno tiene que tener un vacío, un gap. Un espacio que hay que llenar. Te cito a Barthes, que quiero mucho: “desconfía de lo evidente”. Es el lema de cualquier investigación. Es dejarse tocar. La emoción estética está en el descubrimiento de una teoría –ya sea en las llamadas ciencias duras o en las sociales–. Está en el “lo vi, lo vi, lo tengo”. Cuando lo tengo, sudo. n

*     Fue invitada por la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Católica para desarrollar una serie de charlas sobre epistemología de la comunicación.

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