La caída de la pobreza rural
El pasado 9 de enero la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (opypa) anunció una espectacular caída de la pobreza y la indigencia en el medio rural. El informe elaborado por el ingeniero agrónomo Carlos Paolino anuncia que la primera descendió un 74 por ciento y la segunda un 85 en el período comprendido entre 2006 y 2011. ¿Pero qué significa esto?
El informe de Paolino –“Reducción de la pobreza y la indigencia rural”*– se basa en “Estimación de la pobreza por el método de ingreso (2011)”,** la publicación anual del Instituto Nacional de Estadística (ine), pero se focaliza en el área rural ampliada, que comprende tanto las zonas rurales dispersas como los centros urbanos de menos de 5 mil habitantes.
El trabajo del ine concluye que a nivel nacional, en el último decenio, la incidencia de la pobreza y la indigencia disminuyó notoriamente, y destaca también un descenso continuo en los indicadores de desigualdad: la “brecha de pobreza” (que mide cuán lejos está un hogar o persona pobre de dejar de serlo) y la “severidad de la pobreza” (que mide el grado de desigualdad entre los pobres).
En lo que refiere al espacio rural ampliado, los datos del ine permiten constatar que en 2011, en las localidades de menos de 5 mil habitantes, uno de cada seis era pobre, mientras que menos de uno de cada veinte lo era en las zonas rurales dispersas.
De los pobres de los pueblos el 32 por ciento declara ascendencia afro, así como el 13,7 de los del campo propiamente dicho. La pobreza extrema continúa afectando en mayor medida a los hogares con jefatura femenina y a los niños. En el medio rural una de cada 250 personas permanece en la indigencia.
¿ADIÓS RANCHERÍOS? El informe de la opypa concluye que los impactos más favorables de la disminución sostenida a nivel nacional de los niveles de pobreza e indigencia ocurre en los espacios rurales ampliados. Mientras que en el período analizado el ingreso medio se duplica en Montevideo, en los espacios rurales ampliados se multiplica por 3,5.
Pero el descenso más importante para el medio rural se constata en las localidades de menos de 5 mil habitantes, donde estadísticamente se concentra la población rural pobre. Si bien allí los niveles de pobreza en 2011 (12 por ciento de hogares y 16 por ciento de personas) hoy son comparables con los de Montevideo, los de 2006 eran muy superiores.
La caída de la indigencia también es más acentuada en las pequeñas urbes rurales, disminuyendo un 91,3 por ciento respecto de 2006. Según la opypa estos resultados son por demás significativos, pues es aquí donde históricamente se concentra la mayor parte de los hogares y personas por debajo de la línea de pobreza.
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