Brecha Digital

Lo que los niños no aprenden

Desarrollo de competencias matemáticas en la escuela

Todos los niños uruguayos saben perfectamente quién es Luis Suárez. Muy pocos entienden, sin embargo, qué quiere decir que su promedio de anotaciones en lo que va de esta temporada en la liga inglesa es de 0,71 goles por partido. Ello es así porque la mayoría de los niños en Uruguay salen de la escuela sin haber entendido el concepto mismo de promedio, entre otras competencias matemáticas elementales de las que también carecen, y que deberían haber desarrollado en sus años de formación inicial y primaria.

El caso del promedio es sólo uno de muchos ejemplos posibles. Los escolares uruguayos tampoco entienden lo que es una fracción. Hacen operaciones (sumas, restas, multiplicaciones y divisiones) con dificultad. Y con muchísima dificultad si se trata de operaciones combinadas sin paréntesis. También tienen grandes limitaciones para resolver problemas prácticos que suponen el uso de varias operaciones. No terminan de comprender los conceptos de área y perímetro. Tampoco terminan de comprender qué son los números decimales y frecuentemente se equivocan al ordenarlos en la recta numérica y al hacer cálculos con ellos. Tienen escasa o nula capacidad para hacer cálculos mentales rápidos y aproximados que permitan descartar soluciones absurdas a un problema dado. No tienen por costumbre comprobar los resultados y tienden a responder con automatismos ante las diferentes situaciones didácticas que se les presentan.
Se sabe (o se da por descontado en el debate público) que los niños uruguayos aprenden menos de lo que deberían en la escuela, o si se prefiere decirlo así, que desarrollan menos capacidades de las que deberían desarrollar en su pasaje por la enseñanza inicial y primaria. El problema es que rara vez se habla de esas capacidades que no desarrollan: rara vez se habla de sus carencias concretas de aprendizaje. ¿Qué es en concreto lo que los niños uruguayos no aprenden? ¿Qué es lo que no saben hacer? En particular: ¿qué es lo que no aprenden de matemática?
Hace ya un buen tiempo que los problemas de la educación en Uruguay ocupan un lugar de importancia en el debate público. Ese debate sin embargo, como casi todos los debates públicos en el país, se conduce por lo regular a los gritos y sin mayor alusión a la evidencia empírica disponible.
En el conjunto de esa evidencia que rara vez se considera están, entre otros, los resultados de las evaluaciones periódicas de aprendizaje que lleva a cabo el Departamento de Evaluación de los Aprendizajes de la División de Investigación, Evaluación y Estadística de la anep.
La última evaluación cuyos resultados pueden ser extrapolados al total de la población escolar es la Evaluación Nacional de Aprendizajes de 2009, que se hizo sobre una muestra representativa de alumnos de sexto grado e informa sobre sus niveles de desempeño al finalizar el ciclo de enseñanza inicial y primaria. Es interesante ver qué dice esa evaluación acerca de lo que los niños no aprenden: acerca de las capacidades básicas de razonamiento que los escolares uruguayos no desarrollan y que influirán de una u otra manera en sus fracasos posteriores.

CARENCIAS MÚLTIPLES. Como se dijo al comienzo, una de las carencias que esa evaluación revela (y que resulta consistente con evaluaciones de aprendizaje nacionales anteriores e internacionales posteriores) es la escasa o nula comprensión del concepto de promedio.
Sólo un escasísimo 14 por ciento de los estudiantes de la muestra pudo en 2009 resolver correctamente un ejercicio de promedios muy sencillo (véase recuadro “Consumo de energía”). Obsérvese que las tres opciones erradas que operan como distractores son absurdas. Cualquier persona que entiende qué es un promedio advierte de forma inmediata que ninguna de ellas puede ser la respuesta correcta. Los niños ni siquiera debían hacer cálculo alguno: bastaba con haber descartado las opciones absurdas para determinar cuál era la correcta. Casi la mitad de los escolares que hicieron la prueba, sin embargo, marcaron como correcta la respuesta A. Evidentemente creen que un promedio se calcula sumando todos los valores. Muchos otros creen que el promedio es el valor más frecuente (respuesta C) o que promediar supone dividir siempre entre dos (respuesta B).
Otro concepto escasa o nulamente comprendido es el de fracción. Es verdad que se trata de un concepto ambiguo y eventualmente confuso, que de hecho sirve como un contenedor de significados que se solapan aunque son esencialmente distintos. Pero ni siquiera uno de sus significados más elementales (la fracción entendida como cociente) es capturado por la mayoría de los escolares uruguayos. El 40 por ciento de los estudiantes de sexto año de escuela que hicieron la prueba en 2009 creía que 3/5 es equivalente a 5/3 (véase recuadro “Fracciones equivalentes”), lo que indica a las claras que el problema es muy grave y que está en el plano de los conceptos, no en el plano de las operaciones. Los niños uruguayos parecen creer que una fracción es un número, una raya, y un número debajo, ignorando por completo cuál es la relación entre el primer y el segundo número. Está de más decir que las operaciones con fracciones también son un problema para la mayoría de los escolares (un problema que, como ocurre con los promedios, no se supera al llegar al liceo y es identificado nuevamente en los resultados de las pruebas internacionales pisa, algunos años más tarde).
También existen problemas a la hora de ejecutar algoritmos básicos (sumas, restas, multiplicaciones, divisiones). El problema quizás más grave se observa en las operaciones combinadas sin paréntesis, que obligan al alumno a reconocer los términos y respetar su separación. Sólo un 18 por ciento de los escolares que hizo la prueba podía en 2009 reconocer correctamente los términos y hacer las operaciones involucradas en una operación combinada sin paréntesis (véase recuadro “Operación combinada”).
Los niños uruguayos tienen también serias dificultades para resolver problemas sencillos, como reconocer una relación de proporcionalidad y combinar las operaciones pertinentes para calcular el costo de una mercadería en una situación cotidiana. Sólo tres de cada diez estudiantes pudieron resolver problemas de esas características en la evaluación que se está considerando (véase recuadro “Oferta de jamón”).
Además de los obstáculos específicos, algunos elementos transversales parecen dificultar la correcta resolución de problemas muy simples. Sin pretensión de exhaustividad, algunos de esos problemas son: la escasa o nula capacidad para hacer cálculos aproximados y cálculos mentales rápidos, las dificultades para transitar del lenguaje cotidiano al lenguaje matemático, y las dificultades para identificar como equivalentes distintas representaciones de un mismo objeto.
El buen desempeño de los estudiantes en las pruebas de matemática parece estar obstaculizado también por problemas de índole no matemática. Ello se hace más claro en los ejercicios que requieren para su correcta resolución poner en obra escasas o nulas competencias matemáticas. Por ejemplo, la capacidad de leer e interpretar tablas de doble entrada.
Un ejercicio de esas características (véase recuadro “Indicadores económicos”) que formaba parte de la evaluación de 2009 sólo pudo ser resuelto correctamente por el 43 por ciento de los estudiantes. Obsérvese que las dificultades matemáticas de ese ejercicio son prácticamente inexistentes. Para resolverlo sólo era necesario ordenar los países según su desempeño en cada uno de los indicadores y elegir el indicador a partir del cual se obtenía el orden requerido en la letra del problema. Que un ejercicio tan sencillo haya sido resuelto incorrectamente por más de la mitad de los escolares indica inequívocamente que algunas de las dificultades que están en juego son de índole extramatemática.
Son muchos y muy diversos los obstáculos de esa naturaleza que pueden estar operando. Otra vez, sin pretensión de exhaustividad, algunos de esos problemas posiblemente sean: falta de atención en la lectura de la letra del problema, las carencias en materia de comprensión lectora que dificultan el entendimiento de los enunciados, la escasa capacidad de concentración y la falta de costumbre de comprobar los resultados.

CODA FINAL. Uruguay necesita más científicos aplicados. En particular, más ingenieros. Hay quienes piensan (como el presidente de la República) que eso se consigue desalentando a los jóvenes en edad universitaria que tienen la intención de seguir una carrera humanística o social. El periodista argentino Andrés Oppenheimer opina lo mismo. Dice que en América Latina hay demasiados filósofos. No es cierto. Sí es cierto, en cambio, que hay demasiados charlatanes. Como él, por ejemplo.
En vez de perder el tiempo discutiendo qué disciplinas y qué formaciones sobran, estorban o dificultan el progreso, sería mucho más útil empezar a ocuparnos de cómo enseñar a los niños qué es un promedio y qué es una fracción. Seguro que de ese modo conseguiríamos más ingenieros y también mejores ciudadanos. n
*     Además de desempeñarse ocasionalmente como periodista, el autor es asistente técnico del Programa de Fortalecimiento del Razonamiento Lógico-Matemático (Pro Razona) de la anep. Esta nota incorpora muchos elementos de análisis surgidos en el seno de ese programa. Sin embargo, ni el programa ni las personas que lo integran tienen responsabilidad alguna por los juicios que son vertidos en estas líneas.

Comentarios   

 
+1 #9 abel renaux 12-02-2013 19:10
Es gravísimo lo que sucede con la enseñanza , los niños no saben leer ni "hacer cuentas" después de pasar años en las escuelas. Es evidente que la falta de lectura es un problema y respecto a la aritmética será la falta de práctica pero hay que terminar con esta ignorancia incapacitante. Los primeros años de escuela deberían estar dedicados exclusivamente a estos dos temas y olvidarse de los héroes patrios, las preposiciones, el pluscuamperfect o,los ríos y otras distracciones.F undamental una buena retribución a los maestros, en una época en este país los profesores liceales ganaban un grado menos que un ministro, se dan cuenta ? Los maestros no andaban muy lejos tampoco.Pero no hay que esperar milagros económicos, aquí lo importante , seguridad,enseñ anza,salud es vocacional y entonces está muy mal pago. La Ancap,Alur,Ose, Antel,Cava,Ute no es fundamental que sean estatales y están muy bien pagos.Injusto.
Citar
 
 
+1 #8 Teresa Noceti 11-02-2013 19:48
Lamentablemente esta es una realidad que rompe los ojos. Los chicos llegan a Secundaria incluso sin saber leer ni escribir correctamente ya ni hablemos de la comprensión lectora.
Lo más necio es negar esa realidad. A mí como docente jubilada me encantaría ver, es más me volvería a sentir orgullosa de mi profesión, si los maestros lograran tomar conciencia de los malos resultados que se obtienen en Primaria y ver cómo revertir la situación, por lo menos, en lo que a ellos y a todo el "cuerpo docente" desde Inspectores hasta cada maestro en su clase les compete.
Yo recuerdo cómo esperaba a los Inspectores en mi clase que venían a orientarme y no sólo a "fiscalizar" los papelitos que ahora exigen en demasía.
Citar
 
 
+1 #7 Rosita 11-02-2013 16:49
También encontré maestr@s y profesionales universitarios que no saben desglosar el IVA . Mi humilde entender es que falta la aplicación de lo cotidiano en las clases de Matemática y que un lenguaje sencillo no es falta de rigurosidad
Citar
 
 
+3 #6 Alba Roqueta 11-02-2013 15:16
Me parece muy valiosa la discusión que plantea el compañero. Pienso llevar el artículo el 1er día de reintegro del personal en mi Escuela como para, que entre todos, podamos ir viendo en qué fallan nuestros alumnos, qué es necesario que los niños sepan para pasar al grado siguiente y, obviamente, para instrumentar planes de acción. De todas maneras es un tema nacional al que hay que hacerle frente. No hay un proyecto a nivel de Educación como para revertir la situación.
Citar
 
 
0 #5 Gabriel Chouhy 08-02-2013 17:13
Estimado Corti, además de decirle que se extrañan las conversaciones, cerveza mediante, en el Santa Catalina, lo quería felicitar por que ud tiene la tendencia a poner los puntos sobre las ies. Sería interesante que nuestra clase gobernante discutiera más estos problemas concretos cuando se habla de acuerdos educativos. Ud ha establecido los primeros puntos de una plataforma de acuerdos.
Citar
 
 
0 #4 MARIA TERESA 08-02-2013 15:33
ESTOY DE ACUERDO CON MI COLEGA ADRIANA,ES MUCHA LA TEORIA YA ESTAMOS CANSADOS DE ELLA ,PONER MANOS A LA OBRA Y HACER,NO PONER TECHOS A LOS APRENDIZAJES,MA YOR TRABAJO DEL CUERPO INSPECTIVO EN EL CUMPLIMIENTO DE SU TAREA COMO GUIA DE LOS DOCENTES QUE INGRESAN AL SISTEMA EDUCATIVO QUE PROVIENEN CON MUCHA CARENCIA EN LA PRACTICA ,lindas planificaciones Y DESPUES EN PRODUCTO A NIVEL ALUMNO NEGATIVOS RESULTADOS,Y EN LA EDUCACION INICIAL PRESTAR MAYOR ATENCION PORQUE ALLI TAMBIEN EXISTE DESCUIDO,NO ES SOLO RECORTA Y PEGA MAS JUEGUITOS ,ES QUE EL NIÑO RECORTE ,PEGUE ,JUEGUE DESCUBRIENDO,EQ UIVOCANDOSE,REC ONSTRUYENDO,HAC IENDO,AHI YA SE INICIA EL APRENDIZAJE HACIA EL CONOCIMIENTO MATEMATICO,SUS PRIMERAS HERRAMIENTAS Y SUS MOTIVACIONES PARA IR ADQUIRIENDOLO JUSTAMENTE COMO UN JUEGO Y NO COMO UN CUCO.
Citar
 
 
+1 #3 claudio 08-02-2013 13:26
Yo nací hace 73 años en Chile y vine a vivir a Uruguay en 1980. Siempre me llamaron la atención ciertas tendencias muy difundidas: la facilidad para echar mano al pasaporte, el rechazo a la sopa y a la leche entre los niños (y la falta de capacidad de las madres para persuadirlos a su consumo) y last but not least, el rechazo a las matemáticas, con los "daños colaterales" de academias, profesores particulares, etc.
Soy profe por vocación ancestral (es un oficio difundido en mi familia) y he observado una perogrullada: para aprender hay que querer aprender y para enseñar hay que querer enseñar. En mi liceo, había un club de Matemáticas (otro de Teatro, latín, etc) al cual íbamos los sábados de tarde, porque nos gustaban los ejercicios abstractos.
Hay quienes las abstracciones les rechinan y se van por los problemas prácticos, funcionalmente directos.
En fin, como cualquier otro producto, o relación, no es tanto qué sino cómo se producen. Cosa que es más bien específica, si ciertas condiciones generales están dadas (como salones, maestros/profes ores, etc). Se me ocurre que el 4,5% de presupuesto es necesario, pero en absoluto suficiente.
Citar
 
 
-2 #2 adriana 08-02-2013 12:56
sí, tal vez si, no se si en un 100% es así. Pero creo que es mas productivo pensando en los niños,tratar de mejorar esa falta entre todos y no escribir tanta literatura al respecto yademás darle tanta difusión en los medios de comunicación, los cuáles usan la información sin importarles en realidad si es mejorable el punto.trabajemo s entre todos los docentes , ya somos conscientes de ello.
Citar
 
 
+2 #1 Juan Pedro Mir 08-02-2013 11:20
Los artículos de Anibal Curti son siembre muy bienvenidos, y se le extraña...
Felicitaciones por este aporte (que leí en la versión papel). Haré copias del mismo y las llevaré a la próxima reunión de mi sindicato, la FUM. Creo que es un insumo excelente para la discusión de los ejes de los problemas de la escuela primaria.
Un abrazo y felicitaciones.
Juan Pedro
Citar
 

Escribir un comentario