El viaje a Francia es lo de menos
- Última actualización en 03 Mayo 2013
- Escrito por: Carolina Porley
Un proyecto de intercambio activó la comunidad educativa de un liceo público
¿Qué cosas pueden ayudar a revertir la pérdida de sectores de la clase media que sufre la educación pública? ¿Cómo se puede involucrar a los padres en los proyectos y problemáticas de los centros educativos? ¿Cómo hacer para que los adolescentes encuentren atractivo estudiar, más allá de la meta de pasar de año? La experiencia de la comunidad educativa del liceo 5 arroja algunas claves.
Hace dos años el liceo 5 captaba la atención de los medios de comunicación, que informaron sobre los problemas de seguridad protagonizados por “barritas” que se reunían en las cercanías del local, ubicado en Joaquín de Salterain casi San Salvador, y que involucraba a chicos de otro centro público con los que se tenían bronca. Hoy ese liceo vuelve a llamar la atención, pero ahora el tema es otro: un proyecto de intercambio cultural que el centro educativo uruguayo tiene con un colegio estatal francés, y en el cual están embarcados (y embalados) estudiantes, padres y docentes.
Así, en los últimos días, radios, diarios y canales de televisión informaron que estudiantes de segundo y tercer año del liceo José Pedro Varela están viviendo una interesante experiencia de intercambio con sus pares del liceo Molière, de Francia. El uruguayo es un liceo de clase media del parque Rodó; el francés un liceo de la localidad de Ivry, en la periferia parisina, al que asisten fundamentalmente hijos de inmigrantes. En ambos casos el intercambio es un medio para conocer la realidad del otro y para estudiar un idioma extranjero.
Desde el año pasado los estudiantes uruguayos se vienen comunicando con sus pares franceses, a quienes envían cartas y mails contándoles cómo es su país, su ciudad y su barrio, qué cosas les gusta de su cultura y qué saben de la influencia francesa en la cultura uruguaya. Además suben al blog del liceo canciones uruguayas cantadas por ellos mismos.* Para esto cuentan con el apoyo de docentes que han adaptado sus programas para incluir las actividades vinculadas al proyecto. Así, la profe de idioma español ayuda con la redacción de las cartas (para que puedan ser entendidas por estudiantes franceses que manejan un nivel muy básico de español). Con el de música ensayan las canciones y las graban, con el de historia enriquecen sus cartas con información sobre Uruguay y sobre el vínculo entre ambos países y la importancia de la influencia francesa en la cultura nacional. Con la de dibujo pintaron un mural en el patio del liceo cuya temática es precisamente el encuentro de las dos culturas; y con el de geografía seleccionaron lugares para llevar a los franceses cuando vengan a Uruguay.
Es que el broche de oro del proyecto será el viaje a Francia que harán este año 11 estudiantes y dos docentes del liceo 5, que será correspondido –más sobre fin de año– con la llegada de una docena de alumnos del Molière a nuestro país. Para esto, estudiantes, docentes y padres están estudiando francés, de modo de prepararse ya sea para viajar como para recibir a chicos en sus casas.
Y pese a lo interesante que puedan parecer estos detalles del proyecto, lo relatado hasta aquí es seguramente lo menos importante de lo que está ocurriendo en el liceo 5.
Es que desde abril de 2012, cuando la directora convocó a los padres para informarles sobre el proyecto de intercambio con Francia, pareció como si una máquina con poco uso hubiese recibido el aceite necesario para dejar su estado de seudofosilización, y se pusiera a andar.
A partir de entonces los padres comenzaron a reunirse sistemáticamente –se juntan todos los sábados durante varias horas, y además hay una comisión ejecutiva más pequeña que se reúne todos los miércoles–. Su objetivo es facilitar en todo lo posible, aquello que sea necesario para que el proyecto salga adelante. Así, lograron planes especiales con la Alianza Francesa, y apoyo del mec y del Centro de Lenguas de Secundaria para que los alumnos, padres y docentes que lo desearan pudieran aprender francés. Además, echando mano a los contactos se hicieron distintos esfuerzos para recaudar fondos para cubrir los viáticos de quienes viajen (entre otras cosas hubo una función de teatro especial gracias a la iniciativa de una madre-actriz), se buscaron “amigos” del proyecto, se logró la declaración de interés ministerial y de interés departamental, y muchas cosas más.
Ese acercamiento de los padres al liceo activó su interés e involucramiento, al punto que a esas actividades siguieron otras que no refieren solamente al proyecto. Los padres se movilizaron para lograr el acondicionamiento sonoro de la sala de música; en las vacaciones de julio ellos mismos encararon darle unas manos de pintura al liceo (juntaron fondos y agarraron el pincel); se reunieron para tratar los temas relativos a la seguridad en el entorno del liceo, y también lograron reunir los fondos para comprar uniformes para los estudiantes de menos recursos.
“Veo como algo superinteresante del proyecto el interés de los alumnos y de los padres, más allá de quién termine viajando a Francia y quién termine recibiendo en su casa. A raíz de este proyecto la apal empezó a tener mucha mayor participación, y se fortaleció. Antes éramos unos pocos padres, pero el año pasado nos llegamos a reunir 80. En la medida en que se planteen proyectos que a la comunidad educativa le resulten atractivos, se generan sinergias positivas para esto y para otras cosas. Y esa me parece la enseñanza más importante. Los institutos públicos de educación media pueden realmente atraer y generar una comunidad fuerte. Esta experiencia demuestra que se puede”, dijo a Brecha Mariana Cosse, madre de una alumna de tercer año.**
En el mismo sentido, otra madre, Rosina Tricánico, cuyo hijo también está en tercer año, contó que para ella “lo más importante de este proyecto es todo el movimiento que ha generado en el liceo, la participación de padres, docentes, alumnos, todos involucrados y movilizados. También está el asistente social, el psicólogo, y la dirección, que tiene un rol clave porque nosotros la apoyamos y ella nos apoya también en nuestras propuestas. Ese fortalecimiento institucional, ese compromiso de todos tratando de sacar adelante la educación pública, que está tan vapuleada, es lo más importante”.
Tanto Mariana como Rosina representan esa clase media con posibilidades económicas de mandar a sus hijos a la educación privada. De hecho, ambas enviaron a sus hijos a un colegio privado en primaria, pero en secundaria decidieron apostar por el liceo público.
Por su parte, Margarita Gómez, cuyo hijo está en segundo año, sostiene que el proyecto generó “una motivación tanto para los padres, de involucrarse en lo que pasa en el liceo, como para los propios gurises. Yo tengo seis hijos y con los más grandes me ha costado mucho inculcarles el interés por el liceo. Acá la cosa es diferente, mi hijo está encantado con este proyecto y yo misma me siento integrada a la vida del liceo, y me enriqueció muchísimo el contacto con los otros padres”.
Con respecto al proyecto de intercambio en sí, Margarita opinó que lo más importante de la propuesta es que “las nuevas generaciones aprendan a convivir e interactuar con otros que son distintos, para que los chiquilines entiendan que hay otras formas de vida respetables. Me gustaría que estos intercambios se den no sólo de Francia, sino con chicos de Bella Unión, por ejemplo. Algo de eso se hizo el año pasado cuando los de primero fueron a Kiyú junto a otros estudiantes de un liceo del Interior. Y les costó integrarse, yo lo vi en mi hijo y por eso me parece tan importante”.{restrictClaves y escollos. Al explicar las claves que ayudan a entender cómo todo esto fue posible, las madres entrevistadas coincidieron en resaltar la capacidad de convocatoria del equipo de dirección, que no sólo invitó a los padres a “participar” sino a ser protagonistas.
Destacaron que este proyecto de intercambio no es la primera actividad de este tipo que impulsa la dirección, y que de hecho hay varias iniciativas extracurriculares en marcha, como talleres de teatro, ajedrez y un coro. Además desde hace cinco años existe un programa de voluntariado que surgió a iniciativa de los propios alumnos.***
Por otra parte, consideraron que si bien muchos profesores se embarcaron en el proyecto, el contacto con los docentes no es tan fuerte como con la dirección. También aseguran que la rotación de los profesores todos los años es sin duda una dinámica institucional negativa para este tipo de proyectos, ya que profesores que se habían involucrado con la iniciativa el año pasado este año no pudieron tomar horas en el liceo.
De los 70 profesores que tiene el liceo 5 la mayoría son jóvenes, incluso recién egresados (mientras que unos 30 pertenecen a los grados de mayor antigüedad y experiencia). Por ende, y como en casi todos los liceos, los docentes rotan mucho, lo que supone un escollo para el trabajo a partir de proyectos multidisciplinares o extracurriculares que impulsa la dirección. Esto es porque “no sabés si docentes muy entusiastas con los que trabajaste todo un año van a poder seguir en el liceo al año siguiente”, explicó a Brecha la directora, Mónica Ratto.
La jerarca agregó que en general los docentes más jóvenes son también los que con más facilidad se embarcan en este tipo de iniciativas, mientras que, por una cuestión cultural, a los profesores más veteranos les cuesta “salir del aula” y de la disciplina que enseñan para embarcarse en proyectos más abiertos (aunque aclaró que de todos modos en este intercambio con Francia hay varios docentes, fuertemente involucrados, que son de los grados más altos).
Una cosa que llama la atención es que pese al involucramiento de padres, alumnos y funcionarios para sacar adelante este proyecto, el mismo no tuvo un anclaje institucional en el Consejo de Participación Liceal. Esta figura, creada por la ley general de educación, fue pensada precisamente para estimular la participación de los diversos actores de la comunidad educativa, ya sea en la promoción de un proyecto de centro o en el tratamiento de distintas problemáticas vinculadas al liceo.
Ratto explicó que el Consejo de Participación existe desde hace dos años, aunque es verdad que no ha funcionado tanto (en 2012 se reunió una sola vez), pero aclaró que igual ha habido encuentros en los que participaron juntos los diversos actores (padres, dirección y docentes), por ejemplo cuando se hizo una primera evaluación de la marcha del proyecto el año pasado.
Por su parte, la profesora de música del liceo, Marcela Turubich, coincidió con que el involucramiento de padres y alumnos es lo más destacable, junto a la gran capacidad de trabajo y convocatoria de la dirección. Opinó que entre los docentes, si bien muchos se pusieron el proyecto al hombro, hay un grupo que lo ha cuestionado.
De hecho, hace dos semanas hubo un incidente durante una sala con los inspectores de asignaturas. En ese momento el dirigente sindical de la lista Primero de Mayo (minoritaria en ades) Luis Martínez se presentó en la reunión, lo que causó molestia ya que no se trata de un docente de la institución.
Consultado por Brecha, Martínez dijo que fue al liceo 5 porque así se lo habían pedido unas docentes del núcleo sindical de ese centro educativo que le plantearon algunas inquietudes respecto al proyecto. Aclaró que él no está “ni a favor ni en contra” del mismo, pero entiende de recibo planteos de las profesoras (que no participan del proyecto) vinculados sobre todo a cuestiones laborales referidas a instancias que demandan un trabajo más allá del aula.
Claro que se podrá decir que el liceo 5 no es cualquier liceo, y que más bien tiene características excepcionales, si se lo compara con otros centros públicos de ciclo básico de Montevideo y el área metropolitana. Por ejemplo, su tasa de repetición y deserción, que se ubica en el 25 por ciento, es de las más bajas de Montevideo, y está ubicado en una zona cuya población pertenece a niveles socioculturales medios.
De todos modos, Ratto aclara que “la población es bastante heterogénea”. Explicó que por ser un liceo céntrico, ha sido históricamente un centro de aluvión, lo que se refuerza cuando baja la matrícula de quienes proceden del barrio. Esto pasa porque los sectores medios característicos de la zona costera optan por instituciones privadas, y entonces la oficina reguladora de Secundaria puebla el liceo con chicos procedentes de otros barrios. Agregó que pese a que la mayoría de los alumnos (70 por ciento) viven cerca, no pertenecen a una misma extracción sociocultural: están los de familias de clase media que podrían mandarlos a un privado pero que hacen una apuesta por la educación pública, y también los que vienen de una clase media más empobrecida o incluso de sectores vulnerables.
* Pueden leerse algunas cartas y escuchar las canciones en http://liceocinco.wordpress.com/
** Los estudiantes involucrados en el proyecto son 76. Para seleccionar quiénes viajarán a Francia se hizo una preselección que buscó medir el nivel de involucramiento de los chicos con el proyecto, y luego se hará un sorteo entre los mejores candidatos. Las entrevistas estuvieron a cargo del psicólogo y el asistente social del liceo, que aplicarán un método similar para elegir a las familias que recibirán a los estudiantes franceses en sus casas.
*** Hace cinco años dos alumnos del liceo agredieron a chicos que se encontraban en la casa de acogida para víctimas de violencia doméstica del Ceprodih. El hecho generó una reacción de los propios alumnos del liceo, que se propusieron compensar esa inconducta e iniciar un programa de voluntariado al que titularon Regalando Sonrisas. Un primer gesto fue la realización de una fiesta y campaña de recolección de juguetes en el liceo en 2009.{/restrict}


Comentarios
Soy profesor del Liceo 55.
todos los actores de la comunidad educativa construyendo ciudadania y apostando a la educacion publica, en un desafío que vuela
alto y nos impulsa a hacer otras cosas. Hoy ya hemos ganado mucho:
nos conocemos, tenemos contacto fluido con la dirección y técnicos del liceo,
Hay movimiento, traemos la cultura al liceo (obra
de teatro), y salimos (estudiamos francés, padres, alumnos y
docentes, en un ámbito que es horizontal) y para este año siguen las
propuestas de encuentros.
Qué grande este grupo!
Lo importante es el camino como dice el maestro
Tabárez... y que hemos remado del rio de la plata al sena como dijo un oyente del sodre
saludos
silvia
madre del liceo 5
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