El plan para la cuenca del río Santa Lucía
La acción se aceleró. O por lo menos la voluntad de actuar. El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente anunció esta semana un plan para proteger la calidad del agua del Santa Lucía. La preocupación corría desde hace rato, pero las algas apuraron las medidas. “El plan es ambicioso, pero es bueno que así sea”, evaluó en diálogo con Brecha el docente de la Facultad de Ciencias Luis Aubriot, quien ha realizado numerosas investigaciones sobre el tema y formulado recomendaciones similares a las que ahora promueve el ministerio.
En la fundamentación del plan se explicita la necesidad de contribuir a un “desarrollo sustentable”, algo que Aubriot lee como la búsqueda de “un equilibrio entre el mantenimiento de la productividad de la cuenca, que es de un uso muy intensivo, y la protección del recurso acuático”. Las medidas no van por la vía de la expropiación de tierras en torno al cauce de agua, como se ha ensayado en otros países, pero proyecta restricciones y controles sobre las actividades que allí se realizan. Incluso se plantea prohibir por el momento la instalación de nuevos emprendimientos de engorde de ganado a corral mientras se establece una reglamentación específica para esa actividad.
Entre los diez puntos del plan se incluyen además aspectos relacionados con el control de las fuentes de contaminación puntuales (por vertidos industriales o domésticos) y no puntuales (generadas por el escurrimiento de los nutrientes que se aplican en los campos del entorno y que cuando llueve van a parar al río). Para esto se obliga a los usuarios de los padrones rurales aledaños a presentar sus planes de uso, manejo y conservación del suelo al mgap, y a aplicar los fertilizantes basándose en “análisis de suelos para alcanzar y mantener la concentración de fósforo”. Asimismo, se exige “el tratamiento y manejo obligatorio de efluentes a todos los tambos .. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.