El respeto hacia la ciudad y su gente
- Última actualización en 28 Septiembre 2012
- Escrito por: Mariano Arana
Y sin embargo la bahía, el ámbito emblemático y paisajístico más relevante y atractivo de la capital uruguaya, aparece cada día más cerrada al uso y el goce de sus ciudadanos.
Nadie puede discutir la enorme importancia que la actividad portuaria y comercial tiene para el presente y el futuro de nuestro crecimiento. Pero crecimiento no es sinónimo de desarrollo. Y desarrollo supone una equilibrada y sensible postura, capaz de compatibilizar la riqueza económica con la riqueza estética y cultural.
Resulta por lo mismo incompartible que el organismo estatal competente autorice el reiterado incremento de barreras visuales de contenedores y enormes galpones, impidiendo las visuales que desde las calles de la Ciudad Vieja se convino en respetar.
Por ello, me parece de justicia aplaudir la contrastante decisión del Poder Ejecutivo de viabilizar la construcción de nuevas instalaciones promovidas por el Banco de la República que habrán de erigirse en la manzana limitada por las calles Zabala, Piedras, Solís y 25 de Agosto.
El proyecto es el que resultó ganador, por decesión unánime del jurado, del concurso internacional al que se presentaron 67 trabajos de arquitectos uruguayos, argentinos, chilenos y europeos. Sus autores son los arquitectos Alejandro Baptista, Alejandro Baptista hijo y Horacio Flora y asociados. Es de señalar que las obras incluirán, además de algunos servicios bancarios, oficinas para atender las crecientes demandas en nuestra Ciudad Vieja; y es de destacar que entre las exigencias promovidas por el Directorio del brou está la de mantener el edificio colonial de la Aduana Vieja y el de rescatar los vestigios de la antigua Atarazana de Montevideo, construcciones que habrán de albergar un museo y una biblioteca.
La excelente propuesta ganadora del concurso propone además una terraza elevada abierta al uso público frente al recinto portuario.
Ejemplo emblemático que conjuga el respeto de un singular patrimonio histórico con una rotunda apuesta modernizadora.
Por lo expuesto nos resulta mezquino, por decir lo menos, el cuestionamiento de una realización que, confío, habrá de enriquecer nuestra cultura urbana y una mejor calidad de vida de nuestra gente.

