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El historiador ante las verdades incómodas

Fue uno de los historiadores más renombrados y leídos; marxista y comunista respetado y hasta admirado por personajes que no compartían sus convicciones. Fue un hombre comprometido con su tiempo, o sea “el siglo más extraordinario y más terrible de la historia de la humanidad”, como escribió en sus memorias.

Amaba la bicicleta. Siendo joven hizo un viaje con su primo Ronnie explorando el sur de Inglaterra y el País de Gales. Consideraba que es el único medio de transporte que no tiene desventajas, es barato y ofrece la plena realización de las potencialidades del ser humano. Por apenas cinco libras se compró una Rudge-Whitworth, creía que la bici era uno de los mayores inventos de la humanidad, comparable con la imprenta de Gutemberg.
“Como los ciclistas se movilizan a la velocidad de las relaciones humanas y no están aislados de la luz, el aire, los sonidos y aromas naturales detrás de parabrisas de vidrio, en los años treinta, antes de la explosión del tráfico motorizado, no había mejor manera de explorar un país de dimensiones medias con paisajes tan sorprendentemente variados y bellos”, escribió en Tiempos interesantes, una suerte de autobiografía.
La mirada del ciclista que cinceló en su vida intelectual le permitió posarse en los pequeños detalles, auscultar la vida cotidiana de la gente común que no suele entrar en la historia oficial, comprender razones que la mirada de águila, que cultivó como buen historiador comunista, no le hubiera permitido abarcar. En efecto, en sus trabajos destacan la capacidad de combinar política, economía, sociedad y cultura, la destreza para captar las características distintivas de cada sociedad y cada período sin perder de vista la globalidad y la visión de conjunto, un admirable talento para pasar del pequeño detalle a la mirada general y, de modo muy particular y distintivo de su personalidad, la opción por instalarse como actor no neutral en las historias que relataba, sin dejar de lado el sentido crítico y la independencia de criterios.

 

ESCEPTICISMO VITAL. Entre la media docena de artículos publicados en Brecha sobre diversos aspectos de su trayectoria, la entrevista que concedió a José Rilla en julio de 1999, con motivo de su única visita a Montevideo, donde la Udelar le concedió el doctorado honoris causa, fue la ocasión para auscultar los motivos del tono pesimista de sus últimos trabajos (en particular Historia del siglo XX) y saber si esa inflexión se debía a su formación marxista cuando acababa de estallar el socialismo real.
“No. Hay un elemento subjetivo que es claro. Uno ha sido marxista parte de su vida, y ahora tiene que aceptar que esto movilizó muchos idealismos. Subsiste, sí, la necesidad de criticar al capitalismo y de lograr la justicia social. Sobrevive en mí la esperanza, y en base al análisis de Marx, la prognosis me dice que tarde o temprano habrá que organizar la sociedad de ese modo, para evitar la desintegración. Pero el comunismo tal como lo hemos conocido ha muerto. Es claro que ciertos elementos de tristeza son inevitables, pero me parece que mi escepticismo sobre el futuro es de otra naturaleza. No depende de un sentimiento personal de desilusión, sino del hecho de que hasta la fecha no veo los instrumentos capaces de solucionar los grandes problemas actuales o del futuro, que son, en términos inmediatos, el crecimiento enorme de la desigualdad y de los problemas globales”, fue su meditada respuesta (Brecha, 23-VII-99).
En esa misma ocasión criticó el posmodernismo por considerar que conlleva la negación de cualquier criterio para establecer juicios éticos, y consideró que la función más relevante del historiador es “recordar lo que otros olvidaron”, en referencia al modo como los políticos suelen acomodar el pasado a sus conveniencias del presente. Se proclamó favorable a los valores de la Ilustración, que consideraba “la base de todas las ideologías y del progreso para todos”, algo que desde la América Latina actual se observa como un resabio colonialista.
Hizo su balance particular sobre la Unión Soviética, afirmando que para los pueblos que la integraban fue “una gran tragedia”. Explicó que esos pueblos fueron víctimas del socialismo, pero el retroceso de una economía industrial a la autarquía posterior le parecía desastroso. “Mucha gente vive como los viejos campesinos del siglo xvi”, dijo, a lo que sumó el hecho de que una década después del fin del socialismo “los varones mueren diez años más jóvenes que antes”.
En ese sentido fue fiel a sus orígenes. Hobsbawm integró la camada de historiadores británicos que pertenecieron al Partido Comunista, como Edward P Thompson y Christopher Hill, con quienes fundó la revista Past an Present en 1952, centrados en la historia social y cultural. A diferencia de sus compañeros, que abandonaron el partido a raíz de la invasión soviética a Hungría en 1956, Hobsbawm permaneció en sus filas.

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Comentarios   

 
0 #1 Tecumseh 09-10-2012 04:43
...estoy absolutamente seguro que Eric Hobsbawm nunca jamas uso la palabra "Ilustracion" para definir sus ideas sino que uso la expresion The Enlightenment...
Ilustracion es lo que sucedio solamente en España... O sea nada. La Ilustracion quedo marchita con el tufo hediondo de lo afrancesado... El odio al tufo frances marcara el rechazo al Aufklarung y el nacimiento del Romanticismo como respuesta...
El afrancesado Larra se suicido no por amor sino porque se le habia acabado el rollo... El Ilustrado don Francisco de Goya y Lucientes despues de retratar a reyes, aristocratas y generales franceses tendra que huir y refugiarse en Burdeos donde morira rodeado de refugiados españoles...
La Ilustracion termina en España cuando Wellington al mando de un ejercito ingles derrota a las fuerzas francesas de ocupacion y reinstala a la monarquia y a la aristocracia...
Nunca pudo haber habido mucha Ilustracion en España mientras funcionaba la Inquisicion... de la Santa Madre...
The Enlightenment es el movimiento de ideas exclusivo de Gran Bretaña... porque hay que incluir no solamente a Londres sino a Edinburgo, donde estaban el filosofo David Hume y el pensador Adam Smith, entre otros... Ambos asiduos visitantes de los salones de Paris...
Habia intercambios desde luego entre Aufklarung (Voltaire) que es el movimiento de ideas en el ambito de la cultura de idioma aleman, The Enlightenment (Rousseau, Voltaire) y L'Enciclopedism e que es el movimiento de ideas en Francia (d'Holbach)... y cuya influencia llego a otras capitales como San Petersburgo (Diderot)...
Por ultimo es el colmo usar la palabra "iluminismo" para referir a ese movimiento multiple... Cualquier diccionario barato o aun... Wikipedia puede dar una definicion adecuada de esa palabra...
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