Exclusión y violencia
La polémica ocurrida hace una semana en una inesperada reunión de gabinete tuvo orígenes distintos a los aducidos por la oposición: la discusión entre Bonomi y Olesker habría sido en realidad entre el discurso de la favelización y el de la vulnerabilidad. El pasado 9 de noviembre, en la reunión extraordinaria del gabinete ministerial, se analizaron los caminos para ajustar el enfoque de las políticas sociales desarrolladas por el gobierno. Hoy, entre otros planes, están vigentes programas como Jóvenes en Red, Uruguay Crece Contigo, Tarjeta Uruguay Social, y el proyecto Cercanías. A éstos deben agregarse las asignaciones familiares mejoradas que perciben los uruguayos en condiciones de vulnerabilidad. La discusión en el gabinete no estuvo centrada en el tema de las contrapartidas a los planes sociales. La preocupación a nivel gubernamental corre por otro carril, y especialmente se vincula al incremento de la violencia en algunos barrios de la zona metropolitana, a la pérdida de algunos valores –como la importancia del trabajo– y al establecimiento de códigos provenientes de la acción del narcotráfico entre la población de algunos asentamientos. Fuentes del Ejecutivo dijeron a Brecha que en el seno del gobierno, y también de la fuerza política, hay un debate ideológico acerca de la naturaleza del fenómeno de la violencia y de la cultura que se genera en las zonas urbanas marginales. La izquierda, agregó la fuente, “cree que las cuestiones de seguridad se resuelven exclusivamente con políticas sociales y eso no es así. Esa orfandad ideológica viene desde que se cayó el muro de Berlín, se sumó a las políticas socialdemócratas del Estado de bienestar y ahora cree que todo se arregla con plata. .. PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.