El Klimt de Iowa
- Última actualización en 16 Noviembre 2012
- Escrito por: Mariangela Giaimo
Mirando cuerpos (piel y carne, género y medios)
Ganó Obama. Él, encariñado con las nuevas tecnologías –principalmente porque lo han ayudado en su campaña política– tuitea “cuatro años más” y adjunta una imagen.La tomó la fotógrafa Scout Tufankjian en agosto de este año, en Dubuque, Iowa, en plena campaña política. “Este era el primer evento al que asistía la primera dama y no se habían visto por unos días”, habría dicho la fotógrafa sobre el contexto de la foto. La más retuiteada hasta ahora en la historia de esa red (675 mil veces). Fue compartida unas 400 mil veces y tres millones de “facebookeanos” cliquearon “me gusta”, ubicándola en los primeros lugares de la plataforma social. Pero la fuerza de esta imagen no es sólo su capacidad de circulación por las redes y medios tradicionales, sino el efecto de significación que posee. Esta imagen se inserta en la política, un escenario de significaciones que debe por fuerza comunicar, que debe por fuerza persuadir. La meta en esta comunicación es conseguir un “pacto de confianza” entre los actores políticos y su electorado. El ciudadano debe aceptar, enjuiciar, transformar o negar lo que le es ofrecido. Pero jamás el discurso debe pasar desapercibido. Entonces, ¿qué ofrece esta foto para negociar? En tiempos de personalización de la política, cuando las caras importan más que los partidos, esta imagen parece ser una foto íntima del candidato. El cielo se ofrece como escenario neutro de este encuentro. Obama está de frente con los ojos semicerrados, y Michelle –su esposa abogada y madre de sus dos hijas– se presenta aquí como mujer enamorada. Obviamente desde una posición subordinada. Es la que recibe el abrazo del hombre, el hombre importante. A ella no se le ve la cara; está de espaldas. Su rostro no importa... PARA LEER EL CONTENIDO COMPLETO DE LA NOTA SUSCRIBITE A BRECHA DIGITAL, arriba a la derecha.

